El cometa interestelar 3I/ATLAS, descubierto por un telescopio en Chile, tiene unos 7.000 millones de años, según creen los astrónomos de Oxford, lo que significa que ya llevaba casi 3.000 millones de años vagando por la Vía Láctea


Desde que fue descubierto por un telescopio en Chile en julio de 2025, el cometa 3I/ATLAS, tercer objeto interestelar confirmado que visita nuestro sistema solar, se convirtió en un imán misterioso para la ciencia. Astrónomos de Oxford indicaron que lleva casi 3.000 millones de años vagando por la Vía Láctea.
En noviembre pasado realizó su paso más cercano a la Tierra antes de seguir rumbo más allá del sistema solar. Cuando el cometa comenzó a alejarse del Sol, los astrónomos aprovecharon la oportunidad para estudiar su composición química. Se cree que pudo haberse formado en un antiguo y gélido sistema planetario con un entorno extremadamente frío.
Según el astrónomo de la Universidad de Oxford, Matthew Hopkins, quien presentó conclusiones en la Real Sociedad Astronómica (Royal Astronomical Society en inglés), una destacada organización científica británica con sede en Londres, dijo que podría tener más de 7.000 millones de años.
7.000 millones de años de antigüedad y 3.000 millones viajando: qué es el cometa interestelar 3I/ATLAS
Hasta el momento, los cometas no interestelares como el cometa Halley, se formaron junto con nuestro sistema solar, por lo que tienen hasta 4.500 millones de años, lo que dejaría a este como el más antiguo.
Fue descubierto por el telescopio de sondeo ATLAS en Río Hurtado, Chile. Entre otros, también el afamado telescopio espacial James Webb y el observatorio ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array), también chileno, estudiaron al 3I/ATLAS. Si bien sigue teniendo muchos misterios, el objeto fue observado con detenimiento y se han descubierto varias certezas.
El medio internacional Space Daily, especialista en temas del Espacio, realizó una compilación de estudios al respecto y sintetizó que se formó en una parte de la galaxia llamada “disco grueso”, donde las estrellas son más antiguas que casi todo lo demás que la humanidad observó.
Se trata del tercer objeto interestelar (que nos visita de más allá de nuestro Sistema Solar), luego de 1I/’Oumuamua en 2017 y 2I/Borisov en 2019. Fue bautizado como 3I/ATLAS en honor a su descubrimiento.
La Real Sociedad Astronómica indicó sobre el análisis de Hopkins que el objeto tiene aproximadamente dos tercios de probabilidad de ser más antiguo que el sistema solar, con una estimación estadística óptima de aproximadamente 7 mil millones de años. Esto convierte al cometa en lo más antiguo que la humanidad haya observado.
Respecto del llamado “disco grueso”, se indica que como la Vía Láctea no es una estructura uniforme, la mayoría de sus estrellas –incluido el Sol-, se encuentran en un disco relativamente delgado que gira alrededor del centro galáctico. Se trata de una capa plana de estrellas jóvenes.
Por debajo de este disco, hay una estructura más espesa, más grande y difusa llamada disco grueso, con una población de estrellas más antiguas, que orbitan la galaxia en trayectorias inclinadas y atraviesan el disco delgado en lugar de residir dentro de él. 3I/ATLAS habría llegado desde un ángulo que remite directamente a la población del disco grueso.
Sin embargo, se aclara que el disco grueso es más antiguo que el disco delgado, pero no es el componente más antiguo de la galaxia. El halo estelar de la Vía Láctea contiene estrellas de aproximadamente 12 a 13 mil millones de años de antigüedad. Además, se detalló que los dos objetos interestelares anteriores eran originarios del disco delgado.
Fuente: www.clarin.com



